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Viernes, 1 de febrero de 2019

Varapalo jurídico para las empresas de limpieza

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Las recientes sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea respecto a la subrogación en las contratas de servicios, no ha dejado un panorama nada favorable a las empresas de limpieza, máximas perjudicadas de estos veredictos.

Ambas sentencias obligan a las empresas que suceden a una anterior en una contrata, no solo a subrogar a la totalidad de los trabajadores, sino también las posibles deudas que la empresa saliente tenga con los trabajadores y con organismos como la Seguridad Social o Hacienda. El Tribunal Supremo justifica esta decisión con el argumento de que “se produce una transmisión de empresa, encuadrable en el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, si la sucesión de contratas va acompañada de una entidad económica entre las empresas saliente y entrante”, una transmisión que incluye la asunción de las obligaciones del empleador saliente.

 

Esta decisión supone un varapalo jurídico para las empresas de limpieza, especialmente las que cumplen con sus obligaciones con los trabajadores y la Seguridad Social, las cuáles, a la decisión de subrogación de trabajadores que rige en nuestro convenio colectivo (aquellos con más de cuatro meses) se suma también la obligación de asumir las deudas de la anterior empresa contratante. Este planteamiento es absolutamente delirante y leonino para nuestras empresas, puesto que a partir de ahora habrá muy pocas (me atrevo a vaticinar que ninguna), que vaya a jugarse sus cuentas por entrar en un servicio ya iniciado por otra empresa de dudosa solvencia. Con todo, los clientes serán los grandes perjudicados, ya que nadie querrá hacerles el servicio dando lugar a situaciones muy complicadas. 

 

Viendo el abismo que esta decisión judicial tiene para el conjunto del sector, desde la Asociación Madrileña de Empresas de Limpieza (AELMA) organizamos el pasado 21 de enero en la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) una jornada para aclarar todas las dudas que planean sobre esta polémica sentencia.

 

 

Opinión de AFELÍN

AELMA junto con la Asociación Nacional AFELIN, quiere alertar de los efectos negativos que para clientes y empresas en las que opera la subrogación en sus convenios colectivos (limpieza, seguridad y jardinería principalmente), va a tener el cambio de criterio establecido por el Tribunal Supremo tras la sentencia de 27 de septiembre de 2018. En el ámbito de la actividad de limpieza la situación afecta a 18.000 empresas y 381.000 trabajadores en el conjunto del Estado.

 

El veredicto del Alto Tribunal, ratificado por otros posteriores en el mismo sentido, asume la fundamentación de una Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 10 de julio de 2018 y modifica su criterio sobre la sucesión de contratas. El razonamiento utilizado por estos tribunales establece que la garantía de empleo que se establece en los convenios colectivos para mantener los puestos de trabajo, se rige por la aplicación de la sucesión legal regulada en el Estatuto de los Trabajadores para la transmisión de empresas (artículo 44) y como consecuencia de ello, el nuevo empresario ha de asumir las deudas que la empresa saliente haya contraído con la Agencia Tributaria, la Seguridad Social y los propios trabajadores.

 

A juicio de Jesús Martín, presidente de AELMA, “este escenario deja en una posición muy compleja no solo a las compañías del sector, que tienen que asumir las deudas adquiridas por otra empresa, sino también para los clientes a los que se les esté prestando el servicio. En estas circunstancias será muy poco probable que nuevas compañías quieran asumir este tipo de contratas por el riesgo económico que conllevan, dando lugar a situaciones muy complicadas y a escenarios en los que no se llegue a prestar el servicio”.

 

Para minimizar el impacto negativo que esta nueva doctrina pueda tener entre las empresas afectadas y los clientes, AELMA, en colaboración con la patronal estatal del sector, ha establecido un plan de actuación inmediato que pivotará sobre tres ejes:

 

  1. Creación de una red de alerta temprana sobre incumplimientos en materia salarial y del resto de las obligaciones empresariales, a fin de conocer con antelación a una posible contratación de un servicio, la situación que mantiene la empresa prestadora del mismo servicio en dicho momento.
  2. Trabajar con los otros sectores afectados por este cambio de doctrina, principalmente empresas de seguridad y jardinería, para proponer una reforma legislativa del actual artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, de tal manera que ese distinga un régimen de responsabilidades laborales diferente para las actividades desmaterializadas.
  3. Asimismo, AELMA ha creado una Comisión de Estudio para valorar la hoja de ruta y establecer los cauces necesarios para incitar a las instituciones judiciales españolas y europeas al revocamiento de la norma.

 

 

AELMA, quiere llamar la atención de los clientes sobre la necesidad de concertar los servicios de limpieza con empresas solventes, que permitan establecer una relación de seguridad y confianza en la prestación que reciben.

 

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